Sofía amaba los idiomas, pero estaba cansada de dar clases particulares por 10€ la hora en academias locales. Sentía que su talento se desperdiciaba corrigiendo ejercicios básicos mientras el mundo digital demandaba traductores especializados.
Del Aula al Mercado Global
Sofía decidió especializarse en localización de software y se registró en agencias de traducción técnica. En menos de dos meses, pasó de las aulas a trabajar para una empresa de videojuegos en Japón. "Ahora mi oficina es cualquier cafetería con buen Wi-Fi", nos cuenta emocionada.
El cambio de Sofía fue posible gracias a que dejó de buscar en portales saturados y se enfocó en agencias de traducción de alto nivel. Tú también puedes hacerlo.
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